5 Puntos Clave de la Convocatoria que Debes Conocer para el registro a la UNAM en 2026
- Docére
- hace 3 días
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Cada año, miles de jóvenes sienten una mezcla de emoción y nerviosismo al prepararse para el Concurso de Selección de la UNAM. El documento más importante en este viaje es, sin duda, la convocatoria oficial. Sin embargo, entre sus páginas se esconden detalles cruciales que muchos aspirantes pasan por alto y que pueden definir el éxito o el fracaso de su postulación.
Este artículo es tu guía para descubrir esos puntos sorprendentes, impactantes o contraintuitivos ocultos en el texto oficial de la Convocatoria UNAM 2026. No se trata de repetir lo que todos ya saben, sino de revelar las reglas que realmente necesitas comprender para navegar el proceso sin contratiempos.

1. El examen en línea te vigila más de lo que imaginas
Aunque el examen de selección se realiza en línea, no significa que estarás sin supervisión. Todo lo contrario. El proceso utiliza un "Navegador Seguro (Lockdown Browser)" y un sistema de monitorización continua que graba y analiza tu comportamiento durante toda la prueba. Incumplir las reglas puede llevar a la cancelación inmediata de tu examen.
Presta especial atención a las acciones prohibidas que pueden invalidar tu esfuerzo:
Suplantación de identidad: Que otra persona intente hacer el examen por ti.
Uso de material de apoyo: Utilizar celulares, smartwatches, calculadoras, libros o cualquier dispositivo electrónico.
Interactuar en redes sociales: Compartir cualquier contenido del examen durante o después de la prueba.
Ausencia injustificada: Alejarte del campo de visión de la cámara sin autorización.
Portar audífonos: El uso de cualquier tipo de audífono o diadema está prohibido.
Un punto sorprendente es que, aunque un sistema de inteligencia artificial reporta cualquier incidente, no cancela exámenes de forma automática. Las grabaciones son siempre verificadas por personal autorizado de la DGAE, quienes toman la decisión final. El factor humano sigue siendo clave, pero no te confíes: la vigilancia es exhaustiva. Y esta vigilancia tiene consecuencias a largo plazo: una irregularidad detectada aquí puede llevar a la anulación de tu inscripción años después, como veremos en el punto 3.
2. Tu carrera podría desaparecer de la oferta (incluso después de registrarte)
Aquí hay una cláusula que impacta directamente a quienes aspiran a licenciaturas menos populares. La convocatoria establece que, una vez cerrado el periodo de registro, la DGAE analizará el número de aspirantes inscritos en las carreras de baja demanda.
¿La consecuencia? Si una licenciatura no alcanza un número suficiente de aspirantes, la UNAM puede decidir suspender el ingreso para ese ciclo escolar. Si esto ocurre con la carrera que elegiste, serás notificado para que modifiques tu registro y selecciones otra de las licenciaturas que continúan en la oferta.
Imagina haberte preparado durante meses para una licenciatura específica, solo para que te notifiquen que debes redirigir tu futuro académico en cuestión de días. Por eso, tener una segunda carrera de interés bien investigada no es una señal de duda, sino de estrategia inteligente.
3. Una trampa en el examen puede anular tu título universitario años después
La UNAM es extremadamente seria en cuanto a la integridad académica. Cometer irregularidades, como proporcionar información o documentos falsos, tiene consecuencias severas. Sin embargo, el punto más impactante es que estas sanciones no se limitan al proceso de selección; son retroactivas.
La convocatoria es explícita y contundente al respecto:
"...aun cuando la persona aspirante resulte seleccionada y realice su inscripción e incluso, si se encuentra cursando alguno de los planes de estudios que ofrece esta Universidad... se anulará o cancelará su inscripción y quedarán sin efectos todos los actos derivados de la misma."
Esto significa que, si se descubre una irregularidad años después, tu inscripción puede ser anulada y perderías todo el avance académico logrado. La lección es clara: la honestidad no es opcional, es un requisito indispensable desde el primer día y para siempre.
4. La UNAM desconfía de los cursos de preparación, pero te ofrece uno oficial
La convocatoria advierte claramente que la UNAM no tiene convenios con ninguna institución que ofrezca cursos de preparación. Cualquier publicidad que prometa una "garantía de ingreso" es completamente falsa y fraudulenta.
Pero aquí es donde la UNAM te da una pista clave: desconfía de las promesas externas, pero confía en las herramientas que ella misma construye. Consciente de la necesidad de los aspirantes de prepararse, la UNAM desarrolló su propia herramienta oficial: la plataforma virtual "Pruéb@te UNAM". Este recurso de autoevaluación y estudio fue diseñado por profesores de la misma universidad y utiliza la misma metodología que el examen real.
Si buscas el método de preparación más seguro y alineado con lo que enfrentarás en el concurso, esta es la alternativa que la propia institución te ofrece. Puedes encontrarla en el siguiente enlace: https://www.pruebate.unam.mx:8181/pruebate/faces/index.xhtml.
5. Las fechas y citas son inamovibles: no hay segundas oportunidades
El cronograma del proceso de admisión es de una rigidez absoluta. No hay margen para errores, olvidos o imprevistos. Si pierdes una fecha o una cita, quedas fuera del concurso, sin excepción.
El documento lo enfatiza en varias ocasiones con advertencias directas. Por ejemplo:
Sobre la cita para la toma de fotografía, firma y huella digital: "¡¡Importante!! No hay cambios de cita para la toma de fotografía, firma digitalizada y huella digital.".
Sobre la fecha de aplicación del examen: "No hay cambios de día u hora para realizar el examen".
Esta inflexibilidad es necesaria para gestionar un proceso de esta magnitud. Este no es el momento para confiar en tu memoria. Trata el cronograma de la UNAM como si fuera una serie de citas de trabajo no negociables. Configura múltiples alarmas, avisa a tu familia de las fechas importantes y planifica la logística de cada paso con anticipación. Un simple descuido administrativo puede costarte la oportunidad de participar.
Conclusión
Ingresar a la UNAM es un reto que va más allá de obtener los aciertos necesarios en un examen. Es un proceso administrativo exigente que demanda atención al detalle, responsabilidad y un cumplimiento estricto de cada una de sus reglas. Leer la convocatoria a fondo no es una sugerencia, es tu primera y más importante tarea.
Ahora que conoces estos puntos clave, la pregunta final es para ti: ¿Estás listo para afrontar el reto no solo académico, sino también administrativo, que implica ingresar a la máxima casa de estudios?




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